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A raíz del brote del coronavirus, se agravan enfermedades mentales ya existentes, surgen otras nuevas y se ve limitado aún más el acceso a servicios de salud: CICR

  Un estudio sobre salud mental realizado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en siete países, mostró que un 51% de las perso...

 


Un estudio sobre salud mental realizado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en siete países, mostró que un 51% de las personas encuestadas para esta investigación considera que la pandemia de COVID-19 ha incidido de manera negativa en su salud mental.

En el nuevo informe sobre la importancia de la salud mental y el apoyo psicosocial ante la COVID-19, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja pone de relieve la carga adicional de estrés y sufrimiento que supone la pandemia para comunidades en todo el mundo. 

A raíz del brote del nuevo coronavirus, se agravan enfermedades mentales ya existentes, surgen otras nuevas y se ve limitado aún más el acceso a servicios de salud mental. 

La situación exige un financiamiento urgente y más elevado para salud mental y apoyo psicosocial en las respuestas humanitarias.

"La crisis sanitaria que se desató a raíz de la COVID-19 ha exacerbado la angustia de millones de personas ya golpeadas por conflictos y desastres. La imposición de medidas de aislamiento, la pérdida de la interacción social y las presiones económicas inciden en la salud mental y el acceso a la atención", señala Robert Mardini, director general del CICR. "La salud mental es tan importante como la salud física, sobre todo en situaciones de crisis, en las que las necesidades de salud mental adquieren una importancia crucial."

El estudio intitulado "La mayor necesidad era ser escuchado: La importancia de la salud mental y el apoyo psicosocial durante COVID-19", también subraya las necesidades urgentes en el plano de la salud mental de quienes se han desempeñado en la línea del frente de la pandemia, desde personal médico, hasta voluntarios, pasando por trabajadores comunitarios, trabajadores sociales, encargados de recoger cadáveres, dirigentes comunitarios y muchos otros.  Escuchemos muy bien, resulta que Casi tres de cada cuatro personas que respondieron la encuesta del CICR (el 73%) opinaron que los trabajadores de la salud en la primera línea y los equipos de respuesta tienen más necesidades de apoyo en salud mental que el promedio de las personas. 

Ellos Suelen estar expuestos al virus de manera directa, trabajan muchas horas seguidas, atraviesan acontecimientos traumáticos y son objeto de estigmatización en la prestación de apoyo a comunidades afectadas por desastres. Se les debe facilitar el acceso a la atención correspondiente para que puedan seguir atendiendo de manera idónea a otras personas.

"Si bien los programas de salud mental están entre las intervenciones menos costosas dentro de la respuesta humanitaria, sus resultados son vitales y muy valiosos para quienes necesitan ese apoyo", explica Jagan Chapagain, secretario general de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (Federación Internacional). "Hoy, más que nunca, debemos invertir en salud mental y apoyo psicosocial para todas las personas, tanto para las comunidades como para quienes están a cargo de su atención, a fin de ayudarlas a sobrellevar su situación, reconstruir su vida y salir adelante de esta crisis."

Doble vulnerabilidad

El impacto en la salud mental de las personas generado por la pandemia es más notorio en los grupos más vulnerables. "Las víctimas de violencia, por ejemplo, son aún más vulnerables. No todas las personas tienen la posibilidad de resguardo seguro para poder resistir un confinamiento o cumplir con las recomendaciones para mantener una sana distancia, ni hablar del acceso a la salud. Muchas de estas personas han vivido episodios traumáticos, y la pandemia podría exacerbar su situación emocional", asegura Cristina Mendoza, coordinadora de Salud Mental de la Delegación Regional del CICR para México y América Central.

En la región, el CICR trabaja para aliviar el sufrimiento de las personas con mayores factores de riesgo y vulnerabilidad. Los principales beneficiarios de la labor humanitaria son personas migrantes o desplazadas por la violencia, personas privadas de libertad, comunidades víctimas de la violencia y los familiares de las personas desaparecidas.

"Cada población tiene sus necesidades específicas, pero en general la doble vulnerabilidad de estos grupos radica en que, en su mayoría, no tienen cubiertas sus necesidades más básicas, han vivido en contextos sumamente violentos, lo que posiblemente les genera consecuencias específicas en la salud mental. Estas condiciones los vuelve aún más vulnerables a las restricciones que la pandemia ha impuesto. Muchos de ellos, viven en constante incertidumbre, pues tienen familiares desaparecidos debido a la violencia y ahora, además, se encuentran ante el miedo de perder a otro ser querido debido a esta enfermedad", enfatiza Cristina Mendoza

Algunas recomendaciones del Movimiento para los Estados, los responsables de formular políticas, así como para los promotores y profesionales de la salud mental y el apoyo psicosocial:

Otorgar acceso temprano y sostenido a servicios de salud mental y apoyo psicosocial para personas afectadas por la pandemia.

Integrar la salud mental y el apoyo psicosocial en todas las respuestas a las necesidades que surjan a raíz de la pandemia.

Priorizar la protección de la salud mental y el bienestar del personal y de los voluntarios que responden a necesidades humanitarias en la pandemia.

 "La COVID-19 nos abre una oportunidad histórica de transformar los compromisos en acción. No hacerlo prolongará la crisis: económica, social y sanitaria", señala Mardini.

Acerca de la encuesta del CICR

Un total de 3.500 personas respondieron a la encuesta encargada por el CICR en siete países: Colombia, Líbano, Filipinas, Sudáfrica, Suiza, Ucrania y Reino Unido. Para el estudio, realizado por la consultora Ipsos entre el 18 y el 22 de septiembre, fueron encuestadas 500 personas por cada país, de una muestra representativa a nivel nacional.

Encuentra la encuesta aquí.

Contactos para los medios de comunicación

Para obtener más información sobre la respuesta de la Federación Internacional y entrevistar a Jagan Chapagain:

Rebecca Cole, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Ginebra:
+41 79 245 56 80 rebecca.cole@ifrc.org

Para acceder a los resultados de la encuesta y entrevistar a Robert Mardini:

Aurélie Lachant, Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Ginebra:
+41 79 244 64 05, alachant@icrc.org

Para entrevistar a Cristina Mendoza, coordinadora de Salud Mental de la Delegación Regional del CICR para México y América Central:
Ana Olivia Langner Leyva, Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), México y América Central
+52 55 3717 6427 y +52 55 8012 9614, olangnerleyva@icrc.org


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