Por: Fernando Sierra Ramos
Representante a la Cámara por el Meta
Centro Democrático
El mito impuesto por Juan Manuel Santos y emitido por los medios de comunicación ha sido desmentido en las calles, a pesar de la lluvia inclemente que cayó sobre miles de llaneros y rolos, la respuesta del país ha sido contundente, los colombianos rechazan de sobremanera la gestión del Presidente, los colombianos no soportan más la manera complaciente como se ha comportado el Gobierno con los terroristas, la Nación pide al Estado un cambio de rumbo y exige ser escuchada.
A pesar de la lluvia, Bogotá cumplió, llenó la emblemática plaza de Bolívar y los manifestantes la dejaron como la encontraron; Medellín, como se esperaba, fue el centro de la marcha y colmó las calles con un clamor ‘No más Santos’; Cali cumplió, las fotos de plano abierto reflejan el cansancio de la ciudadanía con el Jefe de Estado; Bucaramanga, tierra comunera, y de Horacio Serpa, se unió de forma impresionante al llamado ciudadano y también gritó ‘No más’; Montería a pesar de la prohibición hecha por el Gobernador, con cambio de fecha y amenazas de grupos narco-terroristas colmó las calles para unirse al llamado; pero fue el pueblo llanero, la misma sangre que en el pasado se unió para derrotar a las tropas realistas bajo el mando del coronel Rondón, el que nuevamente le cumplió al país y pidió al presidente Santos cambiar el rumbo o declinar, pues las tierras llaneras son tierras de trabajadores y no de terroristas.
No era una marcha de personas sin memoria como sugirieron algunos, por el contrario, mi memoria no me muestra movilizaciones ni siquiera parecidas contra en el mandato de un Presidente en la historia reciente de nuestro país. No era una marcha de la banda criminal de los ‘Úsuga’, como manifestó la senadora Claudia López. Familias con hijos y abuelos fueron el común denominador de la misma, no eran guerreristas resentidos. Además, las calles del país quedaron intactas demostrando gran muestra de civismo.
¡Colombia habló! Y dijo ‘No Más’. Queremos un cambio de rumbo, queremos un presidente que se preocupe por los problemas internos y no por satisfacer los de los Castro; queremos un presidente que le preocupe el salario mínimo y no uno que busque darle tres de estos a quienes nos han extorsionado; queremos un presidente que busque soluciones para que los colombianos no paguen el desgobierno; queremos un presidente que no venda lo que está bien, acabe lo que está regular y glorifique lo que está mal, porque el mal del país está en cabeza de las fuerzas armadas revolucionarias y terroristas.
Presidente Santos, el llamado fue pidiendo su renuncia. La otra opción que le da el pueblo colombiano es un cambio de rumbo, no nos ignore, escuche a los miles de colombianos que salieron a la calle, así como escucha a quienes no nos representan y los tiene sentados en Cuba. Todavía está a tiempo de no pasar a la historia como el peor error que ha cometido la democracia colombiana.

Pin It en Pinterest

Compartir esto

¡Hola!

Comparte con tus amigos!